Andrea nació en un pueblo pequeño que nunca supo entenderla, como a todas las personas cuyo cerebro -o corazón, si es que hay diferencia- nace en un lugar distinto al de su cuerpo.
Yo la conocí en mi pueblo, Sevilla, ella estaba de paso, ahorraba dinero y energía. Hablaba de la vida. De eso hará unos 10 años.
Hace un par de meses, la encontré en una ciudad de la antigua URSS, aunque fue ella la que me reconoció. Yo no distingo esos nuevos países, cómo para hacerlo con ella.
Andrea pasaba más tiempo fumando que respirando, bebiendo que comiendo, y follando que durmiendo. Era puta, alcohólica, y yonki.
Había descubierto la "nada", la vida.
Se llamaba "libre", pero ahora no sabía si era esclava.
- ¿Se puede ser esclavo de la libertad?, le pregunté.
- El nihilismo tiene un fallo: es totalizador. Me contestó.
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1 comentario:
viva Andrea :)
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