Cuentan que una vez fui débil por una mujer, cuentan que ella me maltrataba psicológicamente todos los días diciéndome lo mucho que me amaba. Cotillean que yo me ponía triste si ella estaba lejos, y que sus labios tenían cierto poder adictivo para los míos. Se escuchó que yo perdía el orgullo siempre que ella lo necesitaba, que llegue a darle la razón cuando hablaba, se escuchó que por adorar adoraba su forma de insultarme.
Cuentan que era capaz de hacerme daño si le apetecía, que yo solo deseaba estar con ella, cuentan que su posición ególatra y altiva conseguía que yo me pusiera nervioso. Han oído que yo inventaba lo necesario para verla sonreír, claro que dicen que su maravillosa sonrisa contagiosa me hacia estar siempre sonriendo, algunos hasta comentaban que cuando ella estaba delante yo era agradable con todo el mundo, y los mas atrevidos llegaron incluso a rumorear que a su lado yo era patéticamente feliz.
…claro que quizá nadie lo haya oído…
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2 comentarios:
bah! rumores majestad, rumores...
Decían que contaban que nunca se sabe la verdad... ni uno mismo...
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