Visceral

[…]
- Llegó empapado en sangre y sudor, dejó marcas por toda la escalera, no quería ir al hospital, decía que morir desangrado y apestando a guerra resultaba más atractivo que vivir, le gustaba ver como su sangre se fundía con su rabia…
- ¿Y el que le hizo eso, como acabó?
- ¿Ella? Imagino que mejor, dejaron de pelearse cuando él tenía ya tantas heridas en el torso que apenas quedaba camiseta, le clavó tan fuerte las uñas que hasta se le quedaron seis clavadas.
- Siete.
- Seis. ¿Por qué me corriges?
- Porque me faltan siete uñas, dijo despojando las vendas de sus manos.
Él se desnudó, tomó un cuchillo, y se rajo unos 15 centímetros el pecho. Metió la mano, saco su corazón, y tirándoselo añadió: -Creo que es eso lo que buscabas.

2 comentarios:

ROMA ODIO dijo...

AMOR OÍDO

Fuego

Dicen que el amor se mide por el número de velas que hay en una mesa para dos. Patrañas. Pero por la misma razón que sin ser supersticiosos nunca pasaron por debajo de una escalera, aquella noche en su casa, cuando llegó el invitado de honor, la mesa ardía.

Tierra

Amor Oído, ese era su nombre, con toda su lógica y todas sus contradicciones. Oído era la única herencia que le había dejado su abuelo, emigrante del infierno. Amor, el regalo que le hizo su hermano Paris, único familiar que logró sobrevivir al terremoto aquel fatídico veinticinco de julio.

Aire

Esconder su identidad, dejarlo todo en el aire, cambiar de opinión, volar y encontrar el equilibrio entre los cuatro elementos, era lo que le apasionaba. Su abuelo, que una vez la visitó del más allá, siendo a la vez su ciudad natal y mortal, también la enseñó a soplar. Cuando ya le salían los tornados de odio, tenía una nueva pasión.

Agua

Como en mayo pero en abril, así vino. Una vez más no se entendieron. Él cogió varios cubos, los llenó con lo que supo o pudo, y sin soplar para que no fuera a más, se vertió sobre ella. Los restos, charcos y madera quemada, es lo único tangible que quedó en su salón después de la cena. Amor gritaba.

smyluli dijo...

BRILLANTE, PABLO

Luli