Hilos de primavera

Cerré la puerta y se cerró la ventana, bebí del vaso y se secó el grifo, me miré en el espejo y se manchó la ropa, encendí la luz y se borró el libro, hice la comida y se rompió la mesa, descolgué el teléfono y se apagó el televisor, escribí en un folio y se cayó el cuadro. Leí el correo y se consumió el cigarro, tiré la basura y se animó el muñeco, descansé en el sofá y se alcoholizó el agua, compré flores y se perdió el florero, corrí las cortinas y se bajó la persiana, cogí la foto y se activó la música, giré el pomo y se estremeció la puerta.
Miré el reloj y se paró el tiempo.
Entré en tu cuarto sin pensármelo, con el miedo de creer saber lo que pasaba, de saber que aunque lo intentara no podría cambiarlo. Levanté las sabanas y te vi, así.
Entonces te di un beso, y me rompiste el alma.
Ese día busque por toda la casa la mariposa, y no la encontré; las cosas no tenían el efecto esperado.

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